Una cumbre reservada para pocos, orientada a un golfo sin igual.
Lomas del Mar preserva 600 acres de bosque seco en las montañas del Golfo de Papagayo para un número exclusivo de lotes de más de una hectárea (4,000 m²) — diseñados para conservar la privacidad de la montaña y el océano en total plenitud.
La densidad fue lo primero contra lo que diseñamos.
Gran parte de la costa cercana ya ha respondido a la pregunta de cuántas casas caben en la menor cantidad de tierra. Lomas del Mar lo responde de manera distinta: 600 acres divididos en lotes de una hectárea o más, integrados en un bosque tropical seco que se conservó intencionalmente en lugar de ser ajardinado a posteriori.
El resultado es una comunidad donde los vecinos se escuchan menos que la naturaleza, y donde cada lote conserva suficiente bosque alrededor para sentirse en plena libertad — manteniéndose dentro de un proyecto privado, seguro y con todos los servicios.
Un pórtico de seguridad con guardia supervisa el ingreso de residentes, invitados y contratistas las 24 horas.
Senderos ecuestres y de caminata conectan la comunidad a través del bosque y los pastizales en lugar de vías pavimentadas.
Huertos compartidos, estanques y cascadas de temporada se entrelazan en las áreas comunes entre las propiedades.
Todo lo que pudiera perturbar la vista o el silencio fue instalado bajo tierra.
Sin cables en el horizonte
Servicios de electricidad, internet de alta velocidad y televisión corren de forma subterránea, garantizando vistas panorámicas sin postes ni cables.
Sistema de agua privado
Pozos propios, tanques de almacenamiento y red de distribución diseñados y mantenidos como un sistema cerrado e independiente.
Seguridad discreta 24/7
Monitoreo mediante red de cámaras combinada con patrullajes constantes en cuadraciclos y Razor por el perímetro y senderos.
14 Caballerizas completas, además de amplios potreros para pastoreo y galope
Los caballos formaban parte de este paisaje mucho antes de instalar el portón.
La cultura sabanera de Guanacaste es profunda, y Lomas del Mar fue concebido para mantener viva esa tradición. El centro ecuestre se sitúa en la parte baja de la propiedad, ofreciendo a los propietarios un espacio para albergar sus caballos, recorrer senderos al amanecer o contemplar el atardecer sobre las praderas.
Más allá de las establos, el proyecto conecta a los propietarios con arquitectos, constructores locales y servicios de administración de propiedades post-construcción — permitiendo transformar cada lote en una residencia de lujo, una inversión de alquiler o ambas.
Exclusivo no significa distante.
La misma costa que enmarca la vista consolida su valor.
La costa norte de Guanacaste se mantiene como uno de los mercados inmobiliarios más sólidos y de mayor crecimiento en Costa Rica. El desarrollo de la Marina Flamingo —a solo 20 minutos de Lomas del Mar— impulsa constantemente la plusvalía de la zona. Un lote aquí ofrece la cercanía ideal para beneficiarse de ese desarrollo, conservando la elevación y privacidad necesarias para no perder su tranquilidad.
